TRansferencia Cultural             |   13 nov – 13 dic | 2020   |  Curated by Patricia Glez. Kasaeva

Sergio Leyva  Sin título de la serie Motherland (Detalle)   

 

 

Transferencia Cultural
Una mirada desde la fotografía cubana

“No es posible hablar de las identidades como si sólo se tratara de un conjunto de rasgos fijos, ni afirmarlas como la esencia de una etnia o una nación. La historia de los movimientos identitarios revela una serie de operaciones de selección de elementos de distintas épocas articulados por los grupos hegemónicos en un relato que les da coherencia, dramaticidad y elocuencia”

Nestor García Canclini

Las identidades no son una parte inmóvil y sólida de nuestra existencia, sino que son flexibles y frágiles al entorno. 

La hibridación cultural es un fenómeno intrínseco de los desplazamientos demográficos, tan intrínseco de lo humano que no podríamos encontrar ninguna fuente realmente pura, o sea ninguna sociedad no mezclada culturalmente. Si esta hibridación es beneficiosa o no es una de las cuestiones que tratamos en esta exposición. En determinados casos, la cultura puede no salir victoriosa de estas eclosiones, por ejemplo: La colonización generó mestizaje cultural, sincretismo religioso, fusión musical y gastronómica, así como un importante peso psicológico que también se convierte en cultural y que genera alianzas entre los territorios que están pasando por procesos de descolonización.

Un éxodo masivo, prolongado y doloroso como el que caracteriza a Cuba puede generar rechazo hacia el territorio de pertenencia, y es, en cierta manera, este mismo éxodo migratorio de los últimos 60 años lo que no ha permitido a la identidad cubana resistirse a las consecuencias de la dispersión cultural. ¿Qué consecuencias tendría para Cuba la reinterpretación de sus rasgos arquetípicos? ¿Qué le pasaría a cualquier cultura ante una aculturación global? 

Un éxodo prolongado del individuo de su territorio de pertenencia provoca la difuminación de esa identidad cultural, en la misma medida que la fusiona con el nuevo territorio que adopta. Un éxodo masivo tendría unas consecuencias catastróficas para el desarrollo del territorio de pertenencia.

En esta pérdida del territorio de pertenencia encuentro la necesidad de traer a mi entorno toda la simbología que con el poder de la nostalgia me traslada a esa Habana que viví y que apenas recuerdo ya. Las rejas del Circulo Infantil vistas desde dentro, esperando que mis padres vinieran a recogerme. Las palmeras descuidadas con enormes cocos rebosantes que podían caer en cualquier momento. Coger la wifi en el parque. El sofá incómodo de madera  torneada que mi madre amaba. Sentarse en el asiento del copiloto en un almendrón y sentir que vas en una cafetera. Ir a buscar huevos. El sopor del calor. La brisa del malecón. El olor a ron y los gritos del dominó. Los gritos en general. Lo bello de la decadencia. Los cinco canales con discursos de Fidel. Ir al campo de tiro. El aeropuerto cuando me fui “para siempre”. 

Los 17 fotógrafos documentales que participan en esta muestra han tenido la habilidad de captar las zonas más sensibles del tejido social cubano y mostrarnos lo propio de su identidad, lo íntimo de la comunidad, aquello que irremediablemente se encuentra en discordancia ante la mirada del visitante. 

La exposición comienza con la imagen de su portada: un botero en su almendrón que seguramente acaba de recoger a un pasajero que llegó de Miami. El escenario de su camiseta roja hace resaltar aún más un gran reloj y anillo de oro, una mano de orula, y el detalle de la uña del dedo meñique larga. Esta entrada al circuito expositivo se llama Resolver y le siguen doce títulos simbólicos en los que he separado la selección: Rostros, Objetos y cotidianidad, El divertimento, El descanso, El malecón, Las marchas, Revolución, Lo trans, Los niños, La pena, La decadencia, La arquitectura, La agricultura y La diáspora. Así, esta exposición invita a a transitar en la intimidad de lo cubano, a repensar lo identitario; valorarlo desde las nuevas circunstancias que se imponen con los movimientos migratorios y la dispersión cultural globalizante, partiendo de lo particular.

Por donde sea que emprenda este viaje, le pido, deslíguese de lo que conoce. Todorov (1990) decía: “El mejor resultado de un cruce de culturas es a menudo la mirada crítica que uno vuelve hacia sí.”

Patricia Glez Kasaeva

Almendrón es la forma coloquial en la que los cubanos denominamos a los coches de los 50′ convertidos en taxis. La carrera cuesta 10 pesos cubanos aproximadamente y las rutas son fijas, como los autobuses, no te vienen a buscar a casa ni te llevan a donde quieres. Aún así es la mejor forma de moverse en La Habana y son muy eficientes, incluso algunos tienen aire acondicionado.

Definitivamente esta mano pertenece a un cubano que muy probablemente vive fuera de Cuba y en su visita muestra y demuestra su nueva posición económica. El reloj de oro, el anillo, el idé y la uña del meñique que sirve, aunque parezca surrealista, para rascarse el interior del oído.

El idé es un atributo de la religión Yoruba representado como una pulsera de cuentas verdes y amarillas intercaladas y que representan haber recibido la cofa de Orula.

Sergio Leyva
Sin título
de la serie Motherland
50 x 70 cm
500€     

 

Noelia Gómez
Productividad
de la serie Siempre en campaña
30 x 40 cm
230€     

 

Anthony Bubaire
De cabeza

25 x 25 cm
120€     

 

Kirstin Schmitt
Dios te ama
de la serie Pan con croqueta
25 x 25 cm
900€     

 

Juan Arístides Otamendiz
La luchita
de la serie Reparteros
30 x 40 cm
1200€     

 

Raúl Cañibano
Viñales 2003
de la serie Tierra Guajira
40 x 50 cm
Consultar    

 

Jorge Güiro de la serie Teatro de La Habana | 18 x 24 cm | 300€
Sarah Bejerano
Sin título | 30 x 40 cm | 200€   

 

Sergio Leyva  de la serie Havana Commuters | 40 x 50 cm | 280€    

 

Vladimir Romero
Retrato en Centro Habana 2003

30 x 40 cm
300€    

 

Vladimir Romero
Retrato en Centro Habana 2003

30 x 40 cm
300€    

 

Vladimir Romero
Urban en calle Reina con Galiano 2016

30 x 40 cm
300€    

 

Vladimir Romero
Espera detrás del teatro América 2017

30 x 40 cm
300€    

 

Jorge J. Pérez Sin título de la serie Adiós a Cuba | 30 x 40 cm | 280€    

 

Jorge Güiro
Sin título
de la serie Teatro de La Habana
18 x 24 cm
300€    

 

Jorge Güiro
Sin título
de la serie Teatro de La Habana
18 x 24 cm
300€    

 

Leysis Quesada Vera
La habitación de María
de la serie Ídolos
30 x 40 cm
500€    

 

Jorge Güiro
Sin título
de la serie Teatro de La Habana
18 x 24 cm
300€    

 

Alejandro Alfonso
Sin título

30 x 40 cm
250€    

 

Sergio Leyva
Sin título
de la serie Havana Commuters
30 x 40 cm
280€    

 

 Gilliam de la Torre
ST

30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

 Gilliam de la Torre
Tribuna
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

 Gilliam de la Torre ST 30 x 40 cm | 250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

El aeropuerto José Martí de La Habana tiene 3 terminales, Nacional, Internacional y Estados Unidos. La Terminal 2, que es la vieja y pequeña reservada para los vuelos que van y vienen de Estados Unidos, tiene mucha historia y mucha seguridad. Por una parte fue la terminal que usaron todas las familias que se exiliaron de Cuba cuando llegó la Revolución en la década de los años 60. También es la terminal del bombo, una lotería de visados para Estados Unidos que rula por todo Cuba y que cuando a alguien le toca, hace fiesta para todo el barrio. También es la terminal de las mulas, dígase a las personas que viajan a dicho país para comprar cosas y revenderlas en Cuba. Estas cosas pueden llegar a ser desde ropa, comida, detergente hasta una tv o un aire acondicionado, en fin cosas que en Cuba no se pueden conseguir. Así que es tanto la terminal de las lágrimas como de los negocios, de la separación familiar como de las leyes de aduana, la pesa y una interminable lista de aranceles por mercancía.

En esta imagen una niña utiliza la frágil cinta de la cola d facturación, interminable y tediosa, para practicar sus pasos de ballet. No sabemos si ella viaja o no porque es tradición en los aeropuertos cubanos ver a toda la familia despidiendo a un miembro que emigra, pero independientemente de este hecho, ya vemos lo que la necesidad exporta, lo que se pierde.

→ Leer: La pobre historia de Yampier, en el Aeropuerto Internacional de La Habana. — El Gato de Monique

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

Gilliam de la Torre
Asilo
de la serie Siesta Pública
30 x 40 cm
250€    

 

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